Como odontólogo en ejercicio que ha visto evolucionar nuestra profesión durante la última década, he sido testigo de cómo han ido y venido numerosas tecnologías de formación «revolucionarias». ¿Pero la realidad virtual en la formación continua en odontología? Esta es diferente. No se trata solo de una moda pasajera: los resultados de las investigaciones son convincentes y las aplicaciones prácticas están, por fin, a la altura de las expectativas.
Si estás pensando en incorporar la formación en realidad virtual a tu consulta o la estás comparando con las opciones tradicionales de formación continua, necesitas datos contrastados. Tras revisar varios estudios revisados por pares y hablar con colegas que han implantado sistemas de realidad virtual, esto es lo que debes saber sobre los costes, la eficacia y si la formación en realidad virtual es una opción adecuada para tus necesidades de formación continua.
La realidad virtual ha superado con creces la fase experimental en la formación odontológica. Según revisiones sistemáticas recientes, el 71 % de los estudios publicados (52 de los 73 analizados) señalan mejoras educativas significativas cuando se integra la realidad virtual en los programas de formación odontológica. No se trata solo de una cuestión teórica: las facultades de odontología de todo el país están utilizando activamente plataformas de realidad virtual como Simodont y Unidental para la formación preclínica en prostodoncia y periodoncia.
Lo que hace que esto resulte especialmente relevante para los odontólogos en ejercicio es que muchos colegios profesionales estatales de odontología están empezando a reconocer los programas de formación continua basados en la realidad virtual. Aunque la formación continua tradicional, basada en clases magistrales, sigue dominando el mercado, la formación mediante realidad virtual se está haciendo un hueco importante, sobre todo en lo que respecta a las habilidades clínicas prácticas que resultan difíciles de ensayar en los formatos tradicionales de formación continua.
Aquí es donde los datos se vuelven interesantes. Varios estudios controlados que comparan la formación con realidad virtual con los métodos tradicionales no muestran diferencias estadísticamente significativas en los resultados clínicos. Por ejemplo, en la formación sobre la preparación de carillas, los participantes que utilizaron sistemas de realidad virtual obtuvieron puntuaciones medias de calidad de 88,9, frente a las 88,6 de los que utilizaron cabezas fantoma tradicionales (P = 0,81).
Qué significa esto para su consulta: la formación en realidad virtual puede aportar las mismas mejoras en las habilidades clínicas que la formación continua presencial tradicional, sin los inconvenientes logísticos que supone desplazarse a congresos o tener que ajustar los horarios en función de las citas con los pacientes.
Donde la realidad virtual realmente destaca es en aquellos ámbitos en los que la electrónica de consumo tradicional tiene dificultades:
Las investigaciones demuestran sistemáticamente que la formación mediante realidad virtual mejora no solo las habilidades manuales, sino también los conocimientos teóricos, la precisión en la autoevaluación y la seguridad clínica. Para los profesionales con una agenda apretada, este enfoque integral puede resultar más eficaz que la formación continua tradicional, que se centra únicamente en un aspecto del aprendizaje.
Los datos más reveladores proceden de estudios que analizan los enfoques híbridos. Los profesionales que combinaron la formación en realidad virtual con los métodos tradicionales obtuvieron sistemáticamente mejores resultados que aquellos que utilizaron uno de los dos enfoques por separado. En la formación sobre raspado periodontal, por ejemplo, el grupo híbrido alcanzó unas calificaciones de destreza del 53-63 %, frente al 42-47 % de los enfoques basados en un solo método.
Esto sugiere que la estrategia óptima de educación continua no es la realidad virtual frente a la formación tradicional, sino la realidad virtual combinada con la formación tradicional, al menos en lo que respecta a las habilidades clínicas complejas.
Seamos sinceros y hablemos de lo que todos sabemos: los sistemas de realidad virtual requieren una inversión inicial considerable. Un equipo completo de formación odontológica en realidad virtual puede costar entre 15 000 y 50 000 dólares, dependiendo de la complejidad del sistema y del número de módulos que se adquieran.
A modo de comparación, los costes habituales de la educación continua suelen ser:
El aspecto que hace que la formación en realidad virtual resulte económicamente atractiva es su estructura de costes a largo plazo:
Se han eliminado los gastos recurrentes:
Aumento de la eficiencia:
Para una consulta que suele gastar entre 8 000 y 12 000 dólares al año en formación continua para varios miembros del equipo, los sistemas de realidad virtual pueden alcanzar la rentabilidad en un plazo de dos a cuatro años, dependiendo de los patrones de uso.
El cálculo del retorno de la inversión va más allá de los costes directos de formación continua. Tenga en cuenta lo siguiente:
Protección de los ingresos: la formación en realidad virtual permite mantener las habilidades clínicas sin restar tiempo a la atención al paciente. Para una consulta que genera entre 2.000 y 3.000 dólares al día, evitar tan solo dos días de pérdida de productividad al año puede justificar una parte significativa de la inversión en realidad virtual.
Ventaja competitiva: Las empresas que utilizan la formación con realidad virtual suelen manifestar una mayor confianza a la hora de adoptar nuevas técnicas y procedimientos, lo que puede ampliar la oferta de servicios y las fuentes de ingresos.
Retención del personal: unas oportunidades de formación de calidad y accesibles pueden mejorar la satisfacción laboral y reducir la rotación de personal, lo que supone un factor de coste importante dada la actual escasez de profesionales de la odontología.
Según los comentarios de los compañeros que han implementado con éxito la formación en realidad virtual, el enfoque más eficaz consiste en empezar por un área de competencias concreta en la que se detecte una mayor necesidad o un mayor impacto potencial. Algunos puntos de partida habituales son:
Recuerda que los estudios demuestran que la realidad virtual funciona mejor como complemento de los métodos tradicionales de educación continua, y no como sustituto de estos. Planifica su implementación con el objetivo de mejorar tu estrategia actual de educación continua, en lugar de sustituirla por completo.
Un enfoque práctico podría ser:
Los sistemas de realidad virtual son ideales para formar de manera eficaz a varios miembros del equipo. Esto resulta especialmente útil para:
Antes de invertir en formación mediante realidad virtual, comprueba que el colegio de odontólogos de tu estado acepte créditos de formación continua basados en la realidad virtual. Aunque cada vez son más los que los aceptan, los requisitos varían según el estado. Algunos puntos clave que debes comprobar:
La mayoría de los estados que aceptan la formación continua en realidad virtual exigen la misma documentación que la formación continua tradicional: certificados de finalización, objetivos de aprendizaje y registro de horas. Asegúrate de que la plataforma de realidad virtual que elijas proporcione la documentación necesaria.
A la hora de evaluar las plataformas de formación odontológica en realidad virtual, ten en cuenta estos factores:
La tendencia es clara: la formación en realidad virtual se está convirtiendo en un elemento habitual de la formación odontológica. A medida que bajen los costes del hardware y se amplíen las bibliotecas de contenidos, es probable que veamos una adopción más generalizada en consultas de todos los tamaños. La clave está en posicionar tu consulta para aprovechar estos avances, sin dejar de lado los aspectos humanos que hacen de la odontología tanto un arte como una ciencia.
Para las consultas que estén considerando la formación en realidad virtual, la cuestión no es si esta tecnología se generalizará, sino si quieren ser pioneros en su adopción y contribuir a su desarrollo, o si prefieren esperar a que se haya generalizado.
Tanto si necesitas encontrar cursos de formación continua acreditados como si quieres consultar los requisitos específicos de tu estado, aquí te ayudamos.
Buscar cursos de formación continua → Requisitos estatales →
La aceptación varía según el estado, pero está creciendo rápidamente. La mayoría de los estados que aceptan la formación continua (CE) mediante realidad virtual (VR) tienen requisitos específicos en cuanto a los proveedores autorizados y la documentación necesaria. Consulte con el colegio de odontólogos de su estado para conocer las políticas vigentes y los proveedores de CE mediante VR autorizados. Algunos estados limitan el porcentaje del total de horas de CE que pueden corresponder a la formación mediante VR.
La mayoría de las clínicas alcanzan la paridad de costes en un plazo de entre dos y cuatro años, dependiendo del gasto actual en formación continua y de los patrones de uso. Las clínicas que forman con frecuencia a varios miembros del equipo o que se centran en procedimientos de alto valor pueden obtener un retorno de la inversión más rápido. El cálculo debe incluir el ahorro directo en costes de formación continua, el aumento de la productividad al evitar los desplazamientos y el posible incremento de los ingresos derivado de la ampliación de la oferta de servicios.
Las investigaciones indican que la realidad virtual funciona mejor como complemento de la formación continua tradicional, y no como sustituto de esta. Si bien la realidad virtual puede equipararse a los métodos tradicionales en lo que respecta a la adquisición de habilidades, el enfoque híbrido —que combina la realidad virtual con la formación práctica tradicional— ofrece sistemáticamente los mejores resultados. La realidad virtual destaca en el aprendizaje inicial y el mantenimiento de las habilidades, mientras que la formación continua tradicional proporciona comentarios de expertos e interacción entre compañeros.
La mayoría de los sistemas de formación odontológica en realidad virtual requieren un espacio específico de al menos 1,8 × 1,8 metros para poder moverse con seguridad, equipos informáticos de alta gama y una conexión a Internet fiable. Algunos sistemas necesitan dispositivos especializados de retroalimentación háptica que simulen los instrumentos odontológicos. Hay que tener en cuenta los requisitos de asistencia informática, ya que los sistemas de realidad virtual suelen necesitar actualizaciones periódicas de software y mantenimiento técnico.
La formación mediante realidad virtual resulta especialmente eficaz para equipos con distintos niveles de experiencia, ya que ofrece escenarios de formación estandarizados y repetibles. Los nuevos miembros del equipo pueden practicar habilidades básicas sin correr ningún riesgo, mientras que los profesionales con experiencia pueden utilizar la realidad virtual para aprender nuevas técnicas o refrescar habilidades que utilizan con poca frecuencia. El hecho de que cada uno pueda seguir su propio ritmo permite a cada miembro del equipo avanzar a su velocidad óptima, al tiempo que se garantiza que todos alcancen los mismos niveles de competencia.